miércoles, mayo 26, 2010

UN CUENTO DE BURROS (REAL COMO LA VIDA MISMA)


Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran.

Buena parte de la población le vendió sus animales.

Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos. A continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros.
Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.

Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno. Ante la posible ganancia, a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.

Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.

Resultado:
La aldea quedó llena de burros y endeudados.

Veamos lo que pasó después:

Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.

Quienes habían prestado dinero se quejaron al ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.

Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero estos, ya cobrado gran parte del dinero, sin embargo no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.

El Alcalde, con la ayuda a los prestamistas, dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado.

Entonces pidió dinero a otros ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.

Resultado:

Los listos comerciantes del principio, forrados.

Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.

Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida, con el agravante de que los burros son un medio de trabajo en el medio rural.

El Ayuntamiento igualmente arruinado.

Resultado ¿final?:

Para solucionar todo esto y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento BAJÓ EL SUELDO A SUS FUNCIONARIOS.

Provisionalmente parece que solo los pretamistas y los sinvergüenzas comerciantes del principio ganan en este cuento.

jueves, mayo 06, 2010

APOROFOBIA



TRIBUNA: ADELA CORTINA
Aporofobia

ADELA CORTINA 07/03/2000

La Real Academia Española introduce de tanto en tanto en el Diccionario de la lengua nuevos términos por razones diversas. Son algunas de las más comunes que la expresión correspondiente venga usándose en la calle de forma habitual, o que proceda de una lengua extranjera y sirva para designar algún objeto o acción en un campo del saber.Pero existe una razón poderosa, tal vez la más poderosa, para acoger una nueva palabra en el seno de una lengua, y es que designe una realidad tan efectiva en la vida social que esa vida no pueda entenderse sin contar con ella. E importa ponerle un nombre, porque mientras es indecible actúa como hacen las ideologías: distorsionando, confundiendo para ocultar la verdad de las cosas. Poner nombre a las personas es imprescindible para darles carta de naturaleza ("te llamarás Eva", "te llamarás Viernes"), tanto más a las realidades sociales, de las que falta clara conciencia mientras son inefables.

La noticia en otros webs

* webs en español
* en otros idiomas

Es en este orden de cosas en el que quisiera brindar a la Real Academia un nombre, después de rebuscar afanosamente en mi viejo diccionario de griego, tan usado el pobre en los años del bachillerato: el nombre "aporofobia". "Dícese -podría constar en la caracterización, por analogía con otras- del odio, repugnancia u hostilidad ante el pobre, el sin recursos, el desamparado". Y en ese ilustrativo paréntesis que sigue al término diría algo así como: "(Del gr. á-poros, pobre, y fobéo, espantarse) f.". Es, ciertamente, una expresión que no existe en otras lenguas, e ignoro si es la mejor forma de construirla. Pero lo indudable es que la repugnancia ante el pobre, ante el desamparado, tiene una fuerza en la vida social que todavía es mayor precisamente porque actúa desde un deleznable anonimato.

No figura en las relaciones de lo "éticamente correcto", en esas moralinas burocráticas que repudian acciones casi sin pensarlo y las gentes repiten ya de un tirón, como los viejos catecismos. Cuentan en ellas el repudio de la xenofobia y el racismo, de la hostilidad hacia el "xénos", hacia el extranjero, o hacia el que es de otra raza; nunca la repugnancia ante el "áporos", ante el sin recursos, ante el que parece que no puede ofrecer nada interesante a cambio. Y, sin embargo, ése es el que molesta, es la fobia hacia el pobre la que lleva a rechazar a las personas, razas y etnias habitualmente sin recursos.

No repugnan los árabes de la Costa del Sol, ni los alemanes y británicos dueños ya de la mitad del Mediterráneo; tampoco los gitanos enrolados en una tranquilizadora forma de vida paya, ni los niños extranjeros adoptados por padres deseosos de un hijo que no puede ser biológico. No repugnan, afortunadamente y por muchos años, porque el odio al de otra raza o al de otra etnia, por serlo, no sólo demuestra una innegable falta de sensibilidad moral, sino una igualmente palmaria estupidez. Sólo los imbéciles se permiten el lujo de profesar este tipo de odios.

Sin embargo, sí que son objeto de casi universal rechazo los gitanos apegados a su forma de vida tradicional, tan alejada de ese febril afán de producir riqueza que nos consume; los inmigrantes del norte de África, que no tienen que perder más que sus cadenas; los inmigrantes de la Europa Central y del Este, dueños, más o menos, de la misma riqueza; siguiendo en la lista los latinoamericanos escasos de recursos. El problema no es de raza ni de extranjería: es de pobreza. Por eso hay algunos racistas y xenófobos, pero aporófobos, casi todos.

La razón es bien simple, descubrirla no precisa grandes especulaciones. En sociedades, como las nuestras, organizadas en torno a la idea de contrato en cualquiera de las esferas sociales, el pobre, el verdaderamente diferente en cada una de ellas, es el que no tiene nada interesante que ofrecer a cambio y, por lo tanto, no tiene capacidad real de contratar.

Esto sucede en el ámbito de la economía, en el que buena parte de la humanidad queda excluida de consumir productos básicos para la supervivencia sencillamente porque no interesa lo que podrían ofrecer a cambio. "El libre mercado", dice la teoría clásica, "garantiza mayor soberanía al consumidor". Lo que no aclara a renglón seguido es que merece el título de consumidor quien puede pagarse el consumo, quien presenta una demanda solvente, porque es éste un juego de toma y daca, en el que ejerce su libertad no el que quiere, sino el que puede.

Si tuviéramos agallas para universalizar la ciudadanía social a través de un cierto keynesianismo universal profundamente reformulado en términos de justicia en vez de retirarlo de los lugares en los que se ha encarnado, si aumentáramos la capacidad adquisitiva de cada una de las personas y las protegiéramos frente a las contingencias del mercado, aunque sólo fuera por aumentar el consumo, y con él la producción, podríamos empezar a hablar de soberanía del consumidor. "Es imposible", replican los interesados en que lo sea. Y, sin embargo, es preciso replicar que es de justicia.

Como es doctrina bien sabida desde hace décadas, pero magistralmente expuesta por Michael Walzer en Esferas de la justicia (1983), los bienes socialmente producidos son bienes sociales y tienen que ser socialmente distribuidos con justicia. Como la globalización -añadimos por nuestra cuenta- muestra, entre otras cosas, que la producción es global, global debería ser también la justa distribución de la riqueza, y un buen comienzo en el proceso sería universalizar la ciudadanía social.

Sin embargo, los bienes no son sólo económicos, no sólo hay áporoi en la esfera de la riqueza material. Las sociedades distribuyen también otros bienes, que componen distintas esferas de justicia: la pertenencia a una comunidad política, la seguridad en tiempos de vulnerabilidad (asistencia sanitaria, jubilación, desempleo), los cargos que determinan el ingreso, la estima social y las oportunidades vitales, la educación, el poder político, la igualdad, por la que nadie debería poseer un bien de estas esferas con el que pudiera comprar todos los demás, el reconocimiento y los honores que condicionan la autoestima y el autorrespeto.

En cada una de estas esferas hay áporoi, justamente aquellos que en ellas no parecen tener nada interesante que ofrecer a cambio. Por eso en el mundo político, amén de los extranjeros, inmigrantes, asilados, con sus dificultades para pactar, reciben los ciudadanos distintas contraprestaciones, según lo que ofrecen a quien ostenta el poder. Y así sucede igualmente en la universidad y en el hospital, en el taller y en el banco, en la vecindad y en la empresa, que hay quienes tienen algo interesante que ofrecer a los poderosos y quienes bien poca cosa. Y éstos son en cada una de las esferas los débiles, los excluidos. Los áporoi.

Mientras no se les nombra se confunden los perfiles, que es lo que gusta a los poderosos: esa difuminación del lenguaje, en virtud de la cual ya ignoramos de qué estamos hablando. Y en manifiestos contra el terrorismo se dice: "Estamos en contra de los intolerantes", confundiendo el tocino con la velocidad, porque la intolerancia es una actitud del carácter, y el que mata es un asesino. Los atentados contra las personas no son atentados contra la democracia, sino contra la vida concreta de las personas concretas, a quienes a partir de ese momento sus gentes ya no verán más. Excluidos, totalmente excluidos de la vida, supremamente marginados.

Ante una situación semejante cabe responder desde tres tipos de ética, encarnados en tres tipos ideales: la ética de los demonios estúpidos, la de los demonios inteligentes y la de las personas, amén de inteligentes, justas y solidarias. La sugerencia viene de Kant, quien en La paz perpetua aseguraba que hasta un pueblo de demonios, de seres sin sensibilidad moral, sacrificaría parte de su libertad y entraría a formar parte de un Estado de derecho, aunque tuvieran que someterse a la ley, "con tal de que", añadía, "tengan inteligencia". Podríamos decir, por analogía, que hasta un pueblo de demonios, sin sensibilidad moral, preferiría la paz a la guerra, la cooperación al conflicto, la colaboración a la exclusión, con tal de que tengan inteligencia.

Los demonios estúpidos excluyen a otros en cada esfera social, creyendo que no tienen nada interesante que ofrecer. Y en realidad sucede que los inmigrantes, tan vapuleados, asumen los trabajos que nadie quiere y traen sangre joven a una Europa avejentada. Los demonios inteligentes se aperciben de este tipo de cosas y tratan de averiguar con quiénes interesa sellar pactos, porque hasta el más débil te puede quitar la vida. Las personas con sentido de la justicia y la solidaridad van más allá del contrato: hacia el reconocimiento del valor en sí de cada ser humano, que es la divisa de la Ilustración.

Adela Cortina es catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia.

martes, abril 20, 2010

En defensa de les polítiques actives de formació i ocupació Contra el tancament de les Escoles Taller

En defensa de les polítiques d'Ocupació i Formació
Contra el tancament d'Escoles Taller, Cases d'Oficis i Tallers d'Ocupació


Davant la voluntat per part del Departament de Treball de la Generalitat de
Catalunya d’eliminar les polítiques actives d’ocupació dirigides específicament als
joves i als majors de 45 anys, els següents signants volem expressar el nostre rebuig
frontal a la proposta.
La situació precària al mercat laboral i els elevats índex d'abandonament escolar prematur,
un 31,6%, més del doble de la Unió Europea, amb una taxa d'escolarització secundària a
Catalunya del 59,4%,19 punts per sota de la Unió Europea, així com el dèficit formatiu que
presenten moltes persones adultes, fan imprescindible la continuïtat dels programes que
combinen formació i treball com aquests.
Els dos col·lectius afectats són els més castigats del nostre mercat de treball i els que més
estan patint l’actual moment de crisi. En programes com les Escoles Taller, les Cases
d’Oficis i els Tallers d’Ocupació es combinen la formació i l’experiència laboral en un
context de treball real en obres d’interès públic i social, amb l’objectiu de millorar les
possibilitats d’ocupació d’aquestes persones.
Amb la decisió d’eliminar aquests programes, el Departament de Treball incompleix, a
més, l’Acord de Mesures per a l’Ocupació Juvenil ratificat per Acció Jove-Joves de CCOO,
Avalot-Joves de la UGT, Consell Nacional de la Joventut de Catalunya, Foment de Treball
Nacional i PIMEC, el mes de setembre de 2009.
La línia estratègica 3.4 de l’esmenat acord, especifica les línies d’actuació respecte els
programes d’inserció mencionats, amb una dotació pressupostària prevista (així com el
calendari d’execució i els indicadors de seguiment i avaluació). Concretament, en el
pressupost 2009-2012, estaven acordats 50.000.000 € per a Escoles Taller, 4.478.000 € per
a Cases d’Ofici i 2.878.434 € per a Tallers d’Ocupació.
Els projectes com les Escoles Taller, les Cases d’Ofici i els Tallers d'Ocupació són
programes referents en la formació i inserció laboral dels joves menors de 25 anys amb
especials carències formatives. Tanmateix, la Consellera de Treball insisteix en la supressió
dels ajuts a aquests programes i ho justifica basant-se en diversos punts:
o En primer lloc, s’al·lega que són programes massa cars. Aquests programes, però, estan
subvencionats pel Fons Social Europeu i el Ministerio de Trabajo e Inmigración i, a
més, són les entitats promotores les que aporten les instal·lacions, la maquinària, etc., de
manera que el SOC no hi destina recursos propis.
o També es veu com a inconvenient la seva llarga durada, però cal recordar que un dels
objectius més importants d’aquests programes és l’adquisició d'hàbits de treball i la
capacitació personal i social d’aquestes persones que estan en situació de risc d’exclusió
social, aspectes que no es poden obtenir en projectes de més curta durada, com els Plans
d’Ocupació Locals. Un dels objectius més importants de les Escoles Taller no és tant
facilitar-los l'accés a la feina, sinó que aprenguin a mantenir-la en un futur.
o El Departament de Treball també critica que el 75% d’aquests programes tenen
orientada la seva oferta formativa al sector de la construcció ja que es dediquen
fonamentalment a la rehabilitació del patrimoni històric i cultural. Des del seu punt de
vista, per tant, no té sentit continuar formant persones en sectors en els quals no hi ha
possibilitats de trobar feina. Tanmateix, la rehabilitació es presenta com un important
jaciment d’ocupació a curt i llarg termini i s’ha convertit en un dels eixos principals de
les polítiques del Govern, inclosos els Plans d’Ocupació Locals.
o Finalment, en resposta a les afirmacions del Departament de Treball sobre la ineficàcia
d’aquests programes, hem de remarcar l’èxit obtingut al llarg dels anys en matèria
d’inserció laboral, al voltant del 70% en el cas de les Escoles Taller.
El fet de no obrir convocatòria pública, deixarà desatès un col·lectiu vulnerable i en situació
d’alt risc d’exclusió social, amb deficiències en habilitats socials, amb un desconeixement
dels recursos d’inserció laboral, social i educativa i amb importants carències formatives.
La manca de programes per a aquest col·lectiu, generarà un agreujament de la seva situació,
una disminució de les seves oportunitats i una major desatenció i vulnerabilitat.
D'altra banda, reivindiquem el mèrit dels professionals que han estat treballant en aquests
programes durant tants anys suportant condicions precàries i una inestabilitat laboral
permanent, i que malgrat tot han obtingut molt bons resultats de la seva feina, fruit de la
seva dedicació i motivació. Per aquests motius, demanem, també, la regularització de les
condicions laborals d'aquests professionals.
El Departament de Treball de la Generalitat de Catalunya és una administració pública,
amb funcions i obligacions cap a la ciutadania. No pot seguir funcionant com una empresa,
amb mentalitat mercantilista. Actualment, el 62,5% dels joves de 16 a 19 anys estan a
l’atur. Invertir per a la formació i la inserció d’aquest col·lectiu no és un malbaratament
econòmic, és una necessitat de país.
Són aquestes les raons que ens porten a exigir al Departament de Treball que torni a obrir
de forma immediata la convocatòria d’Escoles Taller, Cases d’Ofici i Tallers d’Ocupació
per a aquest 2010 tal com estava previst i firmat a l’Acord de Mesures per a l’Ocupació
Juvenil 2009- 2012.
*Per adherir-se al manifest, envieu un correu electrònic a plataformaetcoto@gmail.com.

martes, febrero 09, 2010

Carta abierta sobre el republicanismo en España.



De Unión Cívica por la República.

Carta abierta sobre el republicanismo en España.

César Alfonso Viñas

UCR 10 de Enero de 2010

Las clases dominantes han hecho creer a la población española que la II República fue un caos. Que por ello se formaron dos bandos y que estalló una Guerra Civil donde ambos grupos cometieron las mismas atrocidades, una guerra fratricida, donde los españoles se mataban entre sí a causa de ideologías y de unos instintos salvajes ocultos en el inconsciente colectivo español. Tras los cuarenta años de dictadura franquista, con la “modélica Transición” vino la “normalidad política”, la Monarquía Parlamentaria, donde Juan Carlos de Borbón hizo de intermediario, mediador entre las dos Españas para la conciliación en la paz y la democracia.

Es decir se equipara República, la forma de gobierno democrática de la mayoría de los países del mundo, a fascismo y a guerra. Y se hace creer a la gente que la monarquía es la normalidad y que con la III República vendrá otra guerra civil.

España no fue el único país que vivió una guerra. Europa entera se vio envuelta en una II Guerra Mundial con raíces similares a la guerra española. ¿Ha dejado Francia de ser una República por ello?

¿Acaso ha impuesto la CIA la Monarquía Parlamentaria en Alemania e Italia para que no se vuelva a repetir una Guerra Europea o una contienda mundial o para frenar un avance del Partido Comunista? No, tanto Alemania como Italia siguen siendo hoy día Repúblicas.

Una República neoliberal pudo ser la solución para los franquistas en la Transición, dado que a lo largo de la Historia capitalismo y República han ido de la mano (una de las etapas del Imperio Romano, Estados Unidos por poner dos ejemplos), pero claro los fascistas españoles (oligarquía, burguesía, monarquía, ejército e Iglesia Católica) habiendo hundido a la II República y cometiendo genocidio y crímenes contra la humanidad no se iban a echar tierra en lo alto trayendo de nuevo la República y se optó por la Monarquía (hoy día muchos fachas dicen que el verdadero escudo de España es el del águila, es el que figura en el texto original de la Constitución del 78 y es que los franquistas fueron los que trajeron la pseudodemocracia que tenemos). A ello también contribuyó muchísimo Carrillo fragmentando y debilitando a la izquierda en España. Pero en qué parte del mundo se ha visto la bandera del Partido Comunista junto a una bandera monárquica. Si Marx y Lenin hubiesen levantado la cabeza no sé lo que hubiesen dicho, la verdad.

¿Dejarían acaso las grandes potencias mundiales que en España estallara una guerra civil o que se produjera un golpe de Estado estando nuestro país integrado en la OTAN y en la Unión Europea?

¿Por qué hay que tener miedo a la III República en España o sentir rechazo hacia ella? Para la derecha la III República significaría el perfeccionamiento de la maquinaria del Estado, pues incluso la República más democrática del mundo bajo sus valores de libertad, igualdad y fraternidad es dirigida bajo la dictadura de la burguesía. Siguen siendo las clases más altas de la sociedad las que controlan la economía y los medios de producción. Sería una oportunidad del capitalismo español de abandonar el ladrillo e industrializar el país dando prioridad a las energías alternativas. Para la izquierda, la República debería posibilitar más participación de la ciudadanía en consejos comunales por barriadas y los representantes deberían acatar las decisiones vinculantes del pueblo. Esto significaría la democracia construida desde abajo y no la imposición desde arriba por el Estado. La izquierda real debería trabajar también por la nacionalización de los pocos recursos que tenemos, de la industria y redes de comunicación. ¿No les gustaría a los trabajadores votantes del PP acaso tener más participación ciudadana, más poder de decisión en los asuntos del Estado? ¿O a aquellos que votan a partidos independientes de derecha hartos ya del bipartidismo y de la crisis económica? La participación ciudadana es para todos y todas por igual.

Eso sí, República significaría aplicación rigurosa de la Justicia y de los Derechos Humanos. Se juzgarían los crímenes perpetrados por el fascismo al pueblo español, se condenaría aquel genocidio del fascismo hacia el pueblo, la violencia de Estado durante la dictadura fascista ejercida hacia los que no se exiliaron. También todos y
todas las personas implicadas en tramas de corrupción irían a la cárcel, no un año o dos, sino que el castigo sería ejemplar para que aquellos que desearan robar al pueblo en un futuro se lo pensaran dos veces.

Habría que crear un debate acerca de la legalidad de la Constitución del 78, debido a que si la II República fue destruida por un golpe de Estado fascista y un genocidio con la ayuda de Hitler y Mussolini y tras la dictadura debió haber sido restablecida la legalidad republicana, no la monarquía, la Constitución que hoy día tendría validez sería la de 1.931, la de la II República, pues esta forma de gobierno es la que votaron nuestros abuelos, en un noventa por ciento de la población.

Para los Nacionalistas la República Federal puede ser la solución a sus problemas.

Aunque Marx defendiera el Estado unitario (no en el sentido del Estado que aplasta desde el Parlamento al pueblo con su maquinaria burocrática, sino el pueblo organizado en comunas para la destrucción final del mismo) la República Federal puede ser la solución para las nacionalidades históricas en la Península. Una República Federal con el derecho de autodeterminación, centralizada en Madrid, por ejemplo, con una nueva Constitución posibilitaría que cada pequeño Estado (Cataluña, Andalucía, Euskadi, etc.) tuviese su propio poder legislativo, ejecutivo y judicial y su propia Constitución inclusive.

La III República posibilitaría la construcción de un modelo de Nación española consensuado y asumido por todos que fue abortado en nuestro país en tres ocasiones:cuando el Borbón pisoteó la Constitución de 1.812; cuando hicieron fracasar el proyecto de I República; y con el golpe de estado fascista al gobierno legítimo y constitucional de la II República Española.

¿No está harta ya la gente de salir a votar sabiendo que las elecciones es un puro teatro donde nada más tienen posibilidades PP y PSOE, los dos partidos de la monarquía en nuestro país? La gente en este país aborrece, cada vez que hay elecciones, tener que ir a votar. Es como si fuéramos a un restaurante para almorzar y solamente pudiésemos elegir entre dos platos que tienen la particularidad de que que ambos son iguales de asquerosos. Estos dos partidos se dedican a charlar criticándose ante las cámaras de televisión en el teatro del Parlamento, pero tras las bambalinas es donde llegan a negociar; en los aspectos más fundamentales están de acuerdo siendo el bipartidismo un único partido con dos facciones diferentes.

La III República traería una nueva Ley Electoral que favoreciera las candidaturas abiertas y directas y el multipartidismo en el Parlamento.

En la III República podremos votar a nuestro Jefe de Estado, el hombre o mujer que consideremos más preparado para ello y no supeditar el cargo al azar de la unión de un espermatozoide y un óvulo, algo bastante peligroso.

¿No le gustaría a la derecha de este país poder votar a su propio árbitro de la misma manera que el pueblo norteamericano ha votado a Obama o el pueblo francés a Sarkozy? La III República es la única solución para salvar los escollos económicos, políticos, territoriales y sociales y traer la democracia al país, no hay otro camino posible para seguir avanzando.

Y que se enteren ya los fachas y el señor Bono de paso, de que la bandera constitucional tricolor es más española que la bandera monarco-fascista o borbónica.

martes, febrero 02, 2010

Alzaos, hasta que los corderos se conviertan en leones


Alzaos, hasta que los corderos se conviertan en leones.

Javier Parra.

Un país donde la derecha nos roba las calles, los obispos asaltan las tribunas y los lobos se afilan los dientes. Un país donde los políticos tienen un precio y los obreros votan a las derechas. Un país donde la cultura se cubre de polvo, la incultura se pone de moda y la televisión se llena de mierda. Un país donde la democracia es cosa de cuatro, los jueces se cubren de gloria y los reyes se hacen de oro. Un país donde la gente se muere de miedo, los patrones se mueren de risa y los banqueros nos quitan el sueño, ¿es un país de corderos?

No es fácil luchar contra todo un estado de cosas cuando pocos se atreven a declarar la guerra a la corrupción, la incultura, la ignorancia y la injusticia. Y mucho menos cuando los valores de la solidaridad han sido aplastados por los del individualismo, y cuando el sistema ha conseguido enfrentar entre sí a quienes deberían unirse para no dejar piedra sobre piedra del templo de los miserables. Cuando los bancos han puesto de rodillas a millones de trabajadores, no debería quedar uno que no fuera de nuestra propiedad. Cuando cientos de miles de inmigrantes son humillados y encadenados a situaciones de miseria y marginación, ninguno debería quedar sin rebelarse contra la opresión. Cuando a alguien se le pasa por la cabeza recortar el más mínimo derecho social o laboral, el miedo a ser devorado no debería dejarle dormir ni un segundo.

Mientras vivamos en un país donde los trileros del lenguaje sigan hipnotizando corderos, donde los que se llaman “socialistas” violen reiteradamente la memoria de quienes si lo son, o lo fueron, y mientras la gente no recupere la capacidad de soñar y luchar por lo imposible, nada cambiará. Los eternamente utópicos, los infatigables, los imprescindibles seguirán luchando contra gigantes, a pesar de la mirada escéptica de millones de personas. Pero un día, quizá más pronto que tarde, el virus del optimismo de quienes se rebelan una y otra vez contra la injusticia, se contagiará, y nadie conoce vacunas contra el optimismo.

Si se tiran piedras piedras en la dirección adecuada, tarde o temprano se acaba produciendo la avalancha, y entonces no serán trescientos quienes se levanten contra la corrupción, sino 300.000. No serán diez mil los que salgan a la calle contra una Monarquía oscura y antidemocrática, sino cientos de miles. Entonces no serán miles los que defiendan tus derechos en la calle, sino millones. Entonces este país ya no será este país. Pero para eso, alzaos y volved a alzaos, hasta que los corderos se conviertan en leones.

jueves, agosto 20, 2009

EL CULTIVO DE LA IRRITACIÓN (A.ÁLVAREZ-SOLÍS)


El cultivo de la irritación



Gran Bretaña estudia elevar la edad de jubilación a setenta años. Alemania emplea horas extras no abonadas para mantener la producción en algunas grandes empresas. Italia vuelve de lleno a la economía sumergida. España trata de salir adelante con expedientes como prolongar seis meses el subsidio de 420 euros a los desempleados que ya han perdido la protección del paro. Irlanda se derrumba tras el fiasco crediticio. Las naciones del Este viven sin modelo laboral alguno en una anarquía que es motor de emigraciones conflictivas y trágicas...

Frente a todo ello, el presidente Zapatero ve brotes verdes, Sarkozy anuncia luces en el horizonte, la señora Merkel relata algunas señales positivas, Berlusconi dice a sus abatidos acampados tras el drama que piensen en un fin de semana cerca de la prieta urbe. Los poderosos culpan de la situación al propio proceso del mercado, que ha sufrido algunas imprevistas desviaciones. Los gobiernos acusan de inmoralidad financiera a un puñado de poderosos. Los empresarios denuncian el bajo consumo de las masas. Los sindicatos organizan reuniones para salvar su propia existencia.

¿Y las masas? ¿Qué hacen las masas? ¿O es que las masas no tienen responsabilidad alguna? Las masas se complacen en los brotes verdes de Zapatero, en las luces de Sarkozy, en las señales positivas de la señora Merkel, en las gracias de Berlusconi, en las puertas sin muro para salir del Este, en el drama de los atosigados empresarios... Las masas son un agujero negro que se va tragando a sus propios parados, a sus empleados explotados, a sus familias desesperadas, a sus políticos corruptos, a sus campesinos medievalizados, a sus contemporáneos que protestan. Las masas han sido hibernadas y se lamen las uñas en espera del mes de marzo. Creen en los socialistas donde gobiernan los «populares» y creen en los «populares» donde gobiernan los socialistas. Y acuden a la música estridente que pagan los ayuntamientos. Y se mesan los cabellos ante la sonrisa inocente de Kaká o las piernas hermosas de Ronaldo. Y piensan en ganar la liga o tener la copa. Las masas salen a la calle para aupar a los ídolos o cazar una entrada en los festivales de cine.

De vez en cuando unos grupos gritan en la calle vasca contra la injusticia. O en la calle corsa. O en la calle belga. O en las ciudades chinas. Pero esos ciudadanos beneméritos son pequeñas galaxias que engullen los agujeros negros que no dejan escapar ni la luz. En definitiva, son terroristas o lo empiezan a ser o van por esa senda. Hablan de libertad, de soberanía, de revolución social, de derechos nacionales, de socialismo real; denuncian crímenes abyectos que se cometen desde las esferas brillantes; incluso quieren sanidad para todos, empleo para todos, justicia verdadera, libertad de opinión. Hablan como terroristas, luego son terroristas. Se les ve en los ojos, en lo que gritan, en la forma de agitar sus pancartas. Quieren destrozar, como dice el lehendakari López, «los valores de tolerancia y convivencia». Añade que hay que asentar la paz y la libertad en Euskadi, justamente en Euskadi, en donde las mayoría de los periódicos eran «populares» y socialistas, en donde los platós de televisión estaban poblados por «populares» y socialistas o por nacionalistas temerosos de sí mismos, donde la Guardia Civil española, esa gran mancha verde, era la suprema referencia policial... Justamente ahí hay que restaurar la libertad y la seguridad.

Cuatrocientos veinte euros dará Zapatero durante seis meses más a quienes han perdido hasta la ayuda del paro por no haber encontrado empleo. Hagamos cuentas. 420 euros. Oigo a las masas que han devorado a los individuos: «Menos es nada». El individuo es, pues, el escalón anterior a la nada. El Gobierno, por su parte, suma esos 420 euros que da a los gratificados y le salen más 84 millones de euros. Un brote verde. Los parados comen en el pesebre de la macroeconomía, hozan en la estadística. Los empresarios dicen que esa ayuda está bien, pero que hay que ayudar más a la empresa porque la empresa es la madre de todas las batallas. Los empresarios creen firmemente en el libre mercado, pero añaden que lo estropeó la Banca con sus desenfrenos financieros. Por su parte los banqueros aclaran que lo que estropeó la Banca fue el consumo mediante créditos asumidos alocadamente por las masas. Ahí está el origen de la catástrofe: las masas.

Los ingleses habrán de trabajar hasta los setenta años para salvar las pensiones. Son demasiados jubilados para una reserva de pensiones que se ha ido diluyendo en el Estado desangrado en la ayuda poderosa a los financieros y a las multinacionales. Hay que reactivar. De momento creemos empleo firme, armado, en Afganistán, en Irak, en las revueltas africanas... Más brotes verdes.

Disciplina inglesa: un ser puede trabajar hasta los setenta años porque ha aumentado notablemente su esperanza de vida. El cálculo mecánico. De lo que no se habla es de cómo se llega a los setenta años. No se ha calculado que el alargamiento físico de la existencia no se corresponde con un aumento de la complejidad intelectual, no se tiene en cuenta la evolución emocional, soslaya el crecimiento moral. El hombre de setenta sigue siendo un hombre intelectualmente disminuido, físicamente agotado, emocionalmente cansado. El hombre no se ha desarrollado al ritmo de la máquina. La informática hace rodar los números -uno, cero, uno, cero, uno, cero...- vertiginosamente, pero el hombre sube lentamente la ladera de sus años, muchas veces penosamente. El hombre no es uno-cero-uno-cero-uno- cero... La especie humana no ha sido reciclada espiritualmente para acomodarse a las máquinas, como el banquero no ha sido reciclado moralmente para manipular el dinero. Lo tiene cerca y lo hurta. Seguirá hurtándolo. Para facilitarle moralmente la tarea, que ha vuelto a reiniciar con la ayuda del Gobierno, se han creado las facultades de Ciencias Empresariales.

Convertir en universitario todo aquello a lo que quiere revestirse de honorabilidad e intangibilidad es la gran trampa de la civilización capitalista. Por eso los obispos, los millonarios, los militares y los políticos de que se sirven no quieren que la educación sea pública e igualitaria. Hay que producir desde el origen dos tipos de seres: los que nacen armados y sublimes, como Palas Atenea -a la que por eso se le atribuye sabiduría- y los que nacen bajo el nivel de las aguas. Hombres como dioses y hombres como ranas. Un autor heleno, partidario de la democracia ateniense, que duró bien poco, escribió ya acerca de las ranas.

Me dicen habitualmente los que deciden quiénes hablarán o no en los medios de comunicación: «Usted lo mezcla todo». No es así. «Son ustedes los que me mezclan». Soy un trabajador, pero no sé si en paro, eventual, a tiempo parcial o por relevos. No sé si tengo derecho a la vida o la vida la he dilapidado al aceptar una oferta para comprar una casa en cincuenta años o un automóvil en diez. Soy una mezcla de animal en formación y ciudadano renove. Claro que lo mezclo todo. Y cuando me extraen de esa sopa oscura me dan 420 euros con la condición de que me forme ¡Pero si yo ya estaba formado! Franco hacía todo esto más patriótico: enviaba a la juventud al servicio militar y allí les enseñaban a conducir los camiones grises de la 80ª División. Lo demás era cuestión de universidades laborales y de Guardia Civil, la verdadera mancha verde de que pueden blasonar los socialistas, si cierran los ojos a su propia historia. En último caso, era asunto de la brigada político-social, ahora brigada de información. ¿Y para esto tanto Inem?

miércoles, julio 22, 2009

Majestad, está usted despedido.(Isaac Rosa)


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Por experiencia histórica sabemos bien lo que cuesta echar a un rey. En España lo hemos intentado ya varias veces, pero reaparecen en cuanto bajas la guardia. La última vez que lo conseguimos fue en 1931, con Alfonso XIII, y aquí seguimos, con su nieto ejerciendo, y el bisnieto calentando en la banda.

Cualquiera pensaría que a estas alturas la monarquía es ya un producto viejo, pasado de moda. Pero lo cierto es que sigue contando con una cuota de mercado importante, y son muchos todavía los consumidores que valoran bien el producto. Juancarlistas los llaman. La clave del éxito está en la fuerte inversión publicitaria, claro, pero también en el blindaje mediático que lo protege. Lo que ya no está tan claro es que cuando llegue al mercado la última actualización del producto, Felipe 6.0, los usuarios mantengan el entusiasmo. Tal vez por eso sigue activa la vieja versión, pese a que ya empieza a tener fallos; porque no confían en las prestaciones del relevo.

Así que los republicanos podemos esperar sentados a que los consumidores se cansen y la empresa quiebre. O podemos pensar en otras vías. A mí se me ocurre una posibilidad, muy adecuada a estos tiempos: despidamos al rey. Echemos al rey por la vía laboral, mediante un despido en toda regla, con su preaviso, su finiquito y adiós muy buenas. Ya sé que parece poco serio derrocar un rey en la magistratura de trabajo, pero déjenme fantasear un poco.

¿No llevamos años escuchando que es un gran profesional, que está al servicio de los españoles? Pues muy bien: ya que no parece dispuesto a jubilarse ni dimitir, llamémosle hoy mismo al despacho y comuniquémosle el despido. Gracias por los servicios prestados, ha sido un placer, recoja sus cosas y adiós.

De entrada, echemos un vistazo a su vida laboral para estudiar el caso. En su expediente dice que fue contratado para el puesto un 22 de julio de 1969, aunque ya llevaba 20 años en período de formación. Pasó seis años de becario a la sombra de Franco, al que sustituyó un par de veces cuando enfermó. Por fin, tomó posesión del puesto un 22 de noviembre de hace treinta y cuatro años. Y en 1978 se le renovó en el cargo, se le hizo indefinido, y así hoy.

Con esta trayectoria, hay varias posibilidades para despedirlo. Podemos declarar el contrato en fraude de ley. Sobran los motivos para ello: no se ajusta a la legislación laboral vigente (que no contempla puestos de trabajo hereditarios) y, en caso de que lo sometamos a la ley monárquica, también hubo fraude, pues se saltó la sucesión natural,ya que le tocaba heredar a su padre.

Lo ideal sería que dejase la empresa de manera amistosa, por finalización de contrato o por realización de obra o servicio, pero ya vimos que tiene contrato indefinido. De manera que habrá que intentar un despido procedente, o de lo contrario nos saldrá por un pico. Hagan cuentas: una indemnización de 45 días por año trabajado, con cuarenta años de servicio son 1.800 días, es decir, cinco años de sueldo. Si pensamos que cada año recibe nueve millones de euros, la broma nos saldría muy cara. Y además, si declaran el despido improcedente tendremos que readmitirlo.

Más barato nos saldría un despido disciplinario, que de paso nos resarciría por tantos siglos de monarquía. Basta algún motivo de incumplimiento de contrato, como por ejemplo abuso de confianza. Para ello tendríamos que conocer cuánto hay de cierto en todos esos rumores que desde hace años adornan al rey, sobre sus negocios y amistades peligrosas, imposibles de comprobar por el blindaje informativo.

Si conseguimos despedir al rey, todavía nos quedará la extensa familia real. Para ella haría falta un ERE, un despido colectivo que incluya el cierre del negocio, o el traslado de la producción a otro país donde quieran contratarlos quizá alguna de esas petromonarquías con las que tienen buena relación.

En cuanto a los monárquicos, haría falta un plan de reconversión para recolocarlos. Es esperable que la mayoría de juancarlistas se recicle sin protestar cuando falte, pero siempre quedarán unos cuantos yonquis que necesitarán ayuda para superar el mono.

Público

martes, julio 14, 2009

¿Qué es la república?

¿Qué es la República?
By Jaume d'Urgell


¿Tienen razón los fascistas? ¿La República es una pasada etapa oscura, salvaje, asesina e ingobernable de rojos, masones, separatistas y antiespañoles? ¿Qué quieren los republicanos? ¿Desestabilizar España? ¿Destruir la democracia que tenemos desde 1978? ¿Se trata solo de cuatro paletos incultos que querrían asesinar a Su Majestad el Rey don Juan Carlos de Borbón?

La República es una forma de gobierno en la que nadie es más que nadie; donde todas las autoridades están sujetas a periódica elección y en la que el ejercicio de los poderes públicos se encuentra limitado a la responsabilidad ante los ciudadanos, al Derecho y la Razón.

La República es un modo de organizar los asuntos públicos, basado en las urnas, la separación y recíproco auto-control de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Un sistema basado en el respeto a los Derechos Humanos, en el que las armas no confieren el poder, sino únicamente la voluntad de la mayoría, culta e informada, expresada en paz y democracia.

En una República la autoridad no se fundamenta en el miedo, ni en las armas o la amenaza con el uso de las armas. En una República no puede haber poderes dinásticos, perpetuos, irresponsables o ilimitados: todo el mundo tiene alguien ante quien responder —sin espacios para la impunidad—. Además, todos los cargos electos son revocables por el propio electorado. En República nadie debería temer a su propio Estado… son más bien los gobernantes quienes deben dialogar, preguntar y respetar a la ciudadanía, empezando por asumir el carácter incuestionable de los derechos, libertades y garantías constitucionales que asisten colectiva e individualmente a todos los ciudadanos.

En República no hay más límites que la imaginación y la voluntad del pueblo, por tanto, de todo se puede hablar y no hay nada —excepto el racismo, el machismo u otras formas de discriminación—, que no se pueda someter a las urnas: la salvaguarda de la cultura, la estructura económica de la sociedad, la autodeterminación de los Pueblos, el trazado de las fronteras, etc.

La República es el respeto de la libertad de culto —y no culto— de la ciudadanía, pero sin permitir injerencias políticas de las organizaciones religiosas. Ningún credo merecer subvención pública, habiendo antes tanto por hacer y tan poco para hacerlo. En República, por tanto, el Estado debe ser laico desde la raíz hasta la bandera, para empezar, por cuestión de igualdad, puesto que favorecer cualquier opción, sería un agravio para las demás. Quien quiera un cura, que se lo pague.

República es poder popular, transparencia, austeridad, pacifismo, defensa de lxs trabajadorxs, respeto a las minorías… República equivale a legitimidad institucional, participación ciudadana, defensa de los oprimidos, compromiso solidario y firmeza frente al fascismo.

Una República no puede destruir la esencia de la democracia, valiéndose de artimañas como una legislación electoral fraudulenta o mediante la capacidad para ilegalizar ideas legítimas que incomoden al poder establecido.

Una República decente no puede prestarse a cooperar en las tareas de exterminio de la población civil de otros países, con el objetivo de satisfacer las pretensiones expansionistas de otras potencias, ni siquiera a cambio de dinero, influencia o supuesta estabilidad: no se comercia con el genocidio. La República renuncia al uso de la guerra como instrumento de política nacional.

La República puede ser imperfecta —cierto—, pero precisamente por su carácter democrático, junto al anarquismo, es uno de los sistemas menos imperfectos que se conoce.

Pero… ¿y el Rey? El rey no es mejor que tú. Si quiere un sueldo, que trabaje; y si le gusta la política, que milite o funde un partido… pero mejor lejos de aquí.

¡Salud y República!

sábado, junio 13, 2009



Ignacio Ramonet desenmascara la primera "pandementira" del siglo XXI


loultimoenpolitica.blogspot.com

OMS declaró hoy la Fase 6 (Pandemia). La gran amenaza A (H1N1) Los culpables de la gripe porcina:

No se trata de una maldición del cielo ni de un azaroso dictado del destino. La epidemia de gripe A(H1N1) surgida en México tiene responsables concretos: el primer nombre propio es el de la empresa estadounidense Smithfield Foods Inc., la productora de carne porcina más importante del mundo. Varias investigaciones apuntan a los gigantescos criaderos de cerdos que esta transnacional posee en el pueblito mexicano de La Gloria –cuyas condiciones higiénicas y de hacinamiento son espantosas– como el origen del flagelo.


En la ribera texana del ancho Valle del Río Grande, a dos pasos de la frontera con México, se halla Harlingen. En esa pequeña y coqueta ciudad estadounidense, el pasado 5 de mayo falleció Judy Trunnell, una joven maestra de escuela de 33 años que acababa de dar a luz, por cesárea, a una niña radiante y saludable.

“Era una persona maravillosa, cálida. Se consagraba a la educación de niños discapacitados”, declararon sus familiares y amigos, que acudieron a su vivienda, situada en una luminosa calle de esa localidad, para expresar su pésame en el funeral (1).
El destino quiso que Judy fuese la primera estadounidense fallecida a causa del virus de la nueva gripe que la Organización Mundial de la Salud (OMS) llama ahora A(H1N1). Un nombre aséptico para evitar el uso de “gripe mexicana”, que contraría a las autoridades aztecas, o de “gripe porcina”, que enfada a los grandes industriales de carne de cerdo.

Sin dejarse distraer por esa astucia terminológica, el marido de Judy, Steven Trunnell, presentó ante un juez, el pasado 11 de mayo, una demanda contra la empresa productora de carne porcina más importante del mundo: Smithfield Foods Inc. Esta multinacional detenta –vía su filial mexicana Granjas Carroll– unos gigantescos criaderos de cerdos cerca de un pueblito de tres mil habitantes, La Gloria, perteneciente al municipio Perote, en el Estado mexicano de Veracruz.

El abogado de Steven Trunnell, Marc Rosenthal, reveló que esa compañía posee más de un millón de cerdos hacinados en las 200 porquerizas situadas en los alrededores de La Gloria. Añadió que los habitantes locales se quejan de la hediondez y de las pésimas condiciones higiénicas de las cochiqueras. La demanda tratará de reclamar daños y perjuicios por “la muerte injusta de Judy, provocada por Smithfield Foods”, y reclamará “unos mil millones de dólares”. Marc Rosenthal (2) se propone denunciar el horror de los insalubres criaderos industriales de puercos y aportar pruebas de que la gripe A(H1N1) tuvo su origen en esas inmundas pocilgas de La Gloria, desde donde se está propagando a todo el planeta.

Paraísos para virus Aunque la empresa Smithfield Foods niega cualquier relación entre sus instalaciones y la aparición de un foco de nueva gripe a las puertas de sus granjas (3), un informe reciente de GRAIN (4) parece confirmarlo. Los expertos de esta organización no gubernamental alertan que el aumento en gran escala de zahúrdas industriales ha creado las condiciones perfectas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas de gripe altamente virulentas. Tales criaderos constituyen bombas de tiempo listas para desencadenar epidemias mundiales. Ya en 2006, unos investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH, por su sigla en inglés) de Estados Unidos habían declarado: “La alta concentración de enormes cantidades de animales apretujados en muy poco espacio facilita la rápida transmisión y mezcla de los virus” (5).

Tres años antes, en marzo de 2003, la revista Science (6) ya había advertido que la gripe porcina estaba evolucionando en fase rápida a causa del aumento del tamaño de los criaderos industriales y del uso generalizado de antibióticos y vacunas. Los virólogos alertaban precisamente a México y a Estados Unidos del peligroso cóctel vírico que estaba por venir (7). Afirmaban lo siguiente: “Parece que después de años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de América del Norte se halla en una fase de rápida evolución y cada año produce nuevas variantes”.

Achacaban la fulgurante mutación de los virus a dos causas: el hacinamiento en criaderos insalubres de un número cada vez mayor de cerdos, y la práctica de vacunar a las hembras, ya que la vacuna actúa seleccionando nuevos virus mutantes. Esos dos factores, avisaban los expertos, “aumentan la probabilidad de que emerja un nuevo virus transmisible entre humanos”. Luego, ya sea por los excrementos, el alimento, el agua, o incluso las botas de los trabajadores, el virus se disemina de modo imparable.

En ese mismo artículo, el Dr. Christopher Olsen, virólogo molecular en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Wisconsin, en Madison, hasta se atrevió a profetizar: “Ahora debemos buscar en México la granja donde va a aparecer la próxima pandemia”. (8)

Aunque la OMS, en sus últimos comunicados, no haya confirmado que el brote tuvo ahí su origen, todo indica que esa granja se ha localizado. Y que el infierno de la actual epidemia empezó en La Gloria, a escasa distancia de los criaderos de cerdos de la empresa Smithfield.

Gigante productor de carne porcina, Smithfield Foods Inc. es una de las mayores empresas agroalimentarias del planeta y el número uno mundial de la carne de cerdo. Su sede se encuentra en la ciudad de Smithfield, Virginia, y posee filiales en nueve países a través del mundo. En España, Smithfield Foods controla el 24% del capital de Campofrío, líder español de la producción de carne de cerdo. Campofrío se fusionó, en junio de 2008, con la filial europea Smithfield Holdings (9) del gigante norteamericano para formar una nueva empresa: Group Campofrío (10).

Con una cifra de negocios de casi 12 mil millones de dólares, Smithfield Foods es la tercera compañía estadounidense más poderosa en la producción de alimentos, después de Archer Daniels Midland y de Tyson Foods. En 2008, ocupó el lugar número 222 entre las 500 firmas más importantes del mundo, según la revista Fortune (11). Pero esta compañía, que abastece a las cadenas de comida rápida McDonald’s y Subway, ha sido frecuentemente acusada de contaminar agua, suelo y aire, y de no respetar los derechos de sus trabajadores. En su informe de 2005, Sangre, sudor y miedo. Derechos de los trabajadores en las plantas cárnicas y avícolas de Estados Unidos, la organización no gubernamental Human Rights Watch denunció duramente sus abusos (12). También fue multada, en 1997, con 12.300.000 dólares por violar la Ley de Aguas Potables (13).

Contaminar el Tercer Mundo

Para evitar esas acusaciones, Smithfield Foods trasladó parte de sus criaderos a países como México, Rumania y Polonia, en los que las leyes en favor del medio ambiente son más relajadas o inexistentes, y donde algunos políticos están más dispuestos a dejarse corromper (14). Mediante su filial Granjas Carroll, Smithfield se instaló en la remota zona rural mexicana de La Gloria en 1994, aprovechando el Acuerdo de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. Allí, gracias a la complicidad de políticos locales, no tiene que preocuparse de ser acusado de violar ley alguna sobre el medio ambiente.

En el interior de barracas con ventilación deficiente e iluminación constante para estimular su crecimiento, los cochinos viven encerrados en jaulas que impiden su movimiento. Son engordados hasta alcanzar unos 120 kilos. Los criaderos son verdaderas ciudades de cerdos, rodeadas de mares de heces y bazofias.

La contaminación provocada y su impacto en la salud de los habitantes vecinos, así como las lagunas en que depositan los desechos animales, propiciaron a partir de 2004 el surgimiento de un movimiento ecologista de protesta. Granjas Carroll respondió reprimiéndolo.

Muchos vecinos de La Gloria y de una decena de comunidades, que viven desde hace años con esa hediondez y respiran día y noche una peste infernal, se unieron para protestar en contra de la expansión de la trasnacional. Organizaron asambleas y marchas, y la empresa los demandó por difamación. Varios activistas fueron reprimidos y procesados, otros detenidos y obligados a pagar una fianza para salir de prisión.

Un corresponsal del diario La Jornada (15), Andrés Timoteo, se desplazó al poblado para describir el ambiente en el que viven los habitantes: “Nubes de moscas emanan de las lagunas de oxidación donde la empresa Granjas Carroll vierte los desechos fecales de sus granjas porcícolas; y la contaminación a cielo abierto ya generó una epidemia de infecciones respiratorias (…) El vector epidémico serían las nubes de moscas que despiden las granjas porcícolas y las lagunas de oxidación donde la empresa mexicana-estadounidense arroja toneladas de estiércol”.
Los habitantes atribuyen la aparición de infecciones a esa polución y al envenenamiento de las aguas y de la atmósfera.

Otro reportero, Jorge Morales Vázquez, contó en Milenio (16) cómo los pobladores llevan años protestando contra la expansión indiscriminada de la empresa porcícola y cómo han sufrido persecución policíaca, represión y amenazas. A su vez, durante su recorrido, el periodista constató “el fétido olor proveniente de las granjas de cerdos que se respira durante todo el día en la pequeña comunidad de apenas tres mil habitantes, así como la existencia de enjambres de moscas que infestan los domicilios de las familias”. Verificó asimismo la proximidad de las “lagunas de oxidación” en las que se someten a un proceso de descomposición aéreo los desechos fecales de los cerdos –que se convierten en gas metano–, responsables del nauseabundo hedor que inunda la zona. El reportero transmitió que se sospecha, además, que haya problemas de filtración a los mantos freáticos. Y pudo observar los llamados “biodigestores”, fosas cubiertas con una puerta de metal, en donde se arrojan los cadáveres de cerdos enfermos o muertos por peleas en las pocilgas.

“En esos agujeros cavados en el suelo –relató– los cadáveres se descomponen, lo que representa una fuente más de contaminación y proliferación de moscas del tamaño de abejas que llaman ‘muerteras’, las cuales, empujadas por el viento, viajan en enjambres hasta La Gloria e invaden los domicilios…” Muchas familias declaran haber sido afectadas por frecuentes dolores de cabeza, enfermedades gastrointestinales y de las vías respiratorias, y han desarrollado diarreas, tos, infecciones de garganta, vómitos y fiebre.

Ocultamiento diplomático

En este lugar, presumiblemente, el virus A(H1N1) saltó de los cerdos a los humanos en algún momento entre noviembre de 2008 y enero de 2009. Y pudo haber comenzado a infectar a grandes cantidades de personas a partir de principios de marzo (17).

Las autoridades federales mexicanas no difundieron públicamente la información. Pero, a fines del año pasado y principios de 2009, el número de enfermos fue tan insólito que varios organismos internacionales de salud empezaron a preocuparse por lo que estaba ocurriendo en La Gloria.

De tal modo que el pasado 6 de abril –o sea, 18 días antes de que el Gobierno mexicano alertara a la OMS de la aparición de un nuevo virus de gripe humana–, la web de Biosurveillance, que pertenece a Veratect (18), Centro del Gobierno estadounidense encargado de la información epidemiológica, reportó que en La Gloria se estaba produciendo una serie de extraños casos de “infecciones respiratorias parecidas a la bronquitis neumónica, con fiebre y fuerte tos” y que “el 60% de los habitantes” padecía de una nueva y atípica enfermedad.

Es probable que el Ejecutivo azteca supiera pronto que un foco infeccioso grave de una gripe desconocida se había producido en el valle de Perote y que, sin que los tratamientos habituales pudieran impedirlo, el mal se estaba difundiendo rápidamente a través del país. Pero no dio la alerta, ni movilizó seriamente a sus servicios de salud y a sus investigadores científicos. Tampoco informó, en ese momento, a la Organización Mundial de la Salud de la gravedad de una situación que se le estaba yendo de las manos.

¿Por qué actuó de ese modo el Gobierno mexicano? Según algunos analistas locales, esa “discreción” se puede explicar porque, cuando surgieron los primeros casos, se acercaban las vacaciones de Semana Santa. Período crucial, en tiempos de recesión, para la industria turística del país.

Pero todo indica que la causa principal de semejante silencio fue diplomática. Se trataba de evitar a toda costa que, por razones de seguridad sanitaria, se pospusiese la visita oficial de Barack Obama, prevista para los días 16 y 17 de abril, que representaba la segunda salida al extranjero del Presidente estadounidense tras su estancia en Canadá en febrero pasado. Para el presidente Felipe Calderón, cuya elección en julio de 2006 fue muy controvertida (19), la visita del mandatario estadounidense era una consagración definitiva. Nada –ni siquiera la amenaza de un nuevo virus devastador– debía retrasarla.

Prueba de lo avanzada que estaba ya por esas fechas la epidemia es que ya había llegado al propio entorno de Felipe Calderón. El arqueólogo Felipe Solís, quien recibió –con Felipe Calderón– en el Museo Nacional de Antropología de México al Presidente de Estados Unidos, estaba contaminado y murió seis días después de la visita del mandatario estadounidense. Un asesor del secretario estadounidense de Energía, Steven Chu, que había ido a México para preparar el viaje del presidente Obama, se contagió también con la nueva enfermedad. El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, reconoció que la esposa, el hijo y hasta el sobrino del funcionario también presentaron síntomas de la nueva gripe (20).

Ante la amplitud que tomaba la pandemia, los servicios mexicanos de salud decidieron por fin actuar enviando muestras médicas tomadas de algunos enfermos de La Gloria a laboratorios de Estados Unidos y Canadá. Fue el Laboratorio Nacional de Microbiología de la Agencia de Salud Pública de Canadá, en Winnipeg, el que detectó el 24 de abril el nuevo virus que contiene elementos de la gripe aviar, de la porcina y de la humana juntos, al analizar una muestra tomada en un niño de cinco años que se había enfermado en marzo pasado.

Ese niño, hoy ya curado, identificado como el primer ser humano infectado por la virulenta cepa de la nueva gripe porcina –el “paciente cero”–, se llama Edgar Hernández y su historia, narrada por The New York Times (21), lo ha hecho famoso en el mundo entero. Edgar ha contado los severos síntomas que sufrió cuando todo empezó en La Gloria el 9 de marzo pasado: su cabeza le ardía, tosía, le dolía la barriga, la garganta y no tenía ganas de comer (22).

Según la revista Science (23), en su artículo difundido el pasado 11 de mayo, se estimaba que el 24 de abril, fecha en que México hizo pública la pandemia, ya presumiblemente había en ese país entre 6.000 y 32.000 casos de gripe porcina, o sea, muchos más que los confirmados por los laboratorios.

Hay poca evidencia de que este brote de gripe A(H1N1) sea, por el momento, más peligroso que las infecciones rutinarias de las cepas usuales de los virus estacionales, que cada año causan la muerte de entre 250.000 y 500.000 personas en el planeta. Sin embargo, según Science, el virus A(H1N1) parece mucho más contagioso que el de la gripe común. Otro elemento preocupante: ataca más a los jóvenes sanos. Por ejemplo, en La Gloria hubo el doble de niños de menos de 15 años contaminados, en comparación con los adultos. Según datos publicados en la web del New England Journal of Medicine (24), el 40% de los afectados tiene entre 10 y 18 años; y apenas el 5% tiene más de 50.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud ha advertido que el nuevo virus aún puede mutar, hacerse mucho más virulento y causar una pandemia que se podría propagar hasta tres veces. La OMS señala que “la gravedad de esta gripe está influida por la tendencia de las pandemias a dar la vuelta al mundo en al menos dos y quizás tres oleadas”.

Actualmente, en el hemisferio austral empieza el período habitual de la gripe, y el virus A(H1N1) podría allí foguearse con los antivirales (Tamiflu) y proceder a una nueva mutación para regresar al hemisferio boreal en octubre próximo en condiciones mucho más virulentas, como lo hizo la terrible “gripe española” en 1918. Todo indica sin embargo que la nueva epidemia será menos severa que la de 1918, aunque algunos expertos estiman que será tan letal como la de 1957 (la “gripe asiática”), que causó más de dos millones de muertos ... Otro riesgo es que el virus se combine con el de la gripe aviar, el temible H5N1 asentado en varios países, y produzca un letal mutante asesino de masas…

Para proteger a sus ciudadanos, los gobiernos del planeta están ahora adquiriendo cantidades importantes del medicamento antiviral Tamiflu (oseltamivir), uno de los pocos tratamientos eficaces (se toma en cápsulas por vía oral) para combatir el virus mutado H1N1, y recomendado incluso por la OMS.

Rumsfeld se enriquece

La historia del Tamiflu, en estas circunstancias, no deja de ser sugestiva. Fue descubierto por la firma biofarmacéutica Gilead Sciences Inc., cuya sede se encuentra en Foster City, California. Gilead cedió los derechos de fabricación y de comercialización a la empresa multinacional suiza
Roche, la cual le revierte el 22% de los beneficios anuales por las ventas de Tamiflu.

Es interesante notar que Donald Rumsfeld, el ex-secretario de Defensa del presidente George W. Bush y uno de los principales instigadores de la invasión ilegal de Irak (25), fue presidente de Gilead Siences Inc. desde diciembre de 1997 hasta hacerse cargo del Pentágono en 2001, y conserva un importante paquete de acciones.

Una de las primeras medidas de Rumsfeld cuando asumió su cargo en el gobierno fue declarar el Tamiflu de uso obligado en el seno de las fuerzas armadas (26). Las ganancias de Roche y de Gilead –y por consiguiente el enriquecimiento personal de Donald Rumsfeld– se dispararon. Las acciones de la empresa se vieron también altamente beneficiadas en Bolsa a partir de 2003, cuando surgieron en Asia las amenazas de epidemias del Síntoma Respiratorio Agudo Severo (SRAS) y del virus H5N1 de la gripe aviar.

Fascinados por la teoría del complot, algunos han llegado a deducir que el detestado Rumsfeld debe estar implicado, de una manera u otra, en el surgimiento de estas epidemias y en particular en la aparición del nuevo virus mutante A(H1N1).

Es poco probable. La principal responsabilidad de esta grave amenaza sanitaria reside en la industrialización delirante de la producción pecuaria. El despiadado sistema de cría intensiva ha transformado radicalmente el sector. Hoy se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que aún describen los manuales en las escuelas (27). En 1965, por ejemplo, había en Estados Unidos 53 millones de cochinos repartidos entre más de un millón de granjas; ahora hay 65 millones de cerdos concentrados en sólo 65.000 explotaciones. En España hay actualmente 25 millones de cerdos (más de medio cerdo por habitante…), el 92% de ellos criados en explotaciones intensivas semejantes a las de las mexicanas Granjas Carroll de La Gloria. Se ha pasado en poco tiempo de las porquerizas caseras a infiernos concentracionarios en los que se hacinan, en medio de la hediondez y bajo calores asfixiantes, decenas de millares de animales que intercambian virus patógenos con gran intensidad.

Ese tipo de ganadería inhumana, intensiva y productivista, que desanimaliza al animal y lo considera como un mero “producto industrial”, un simple “material” que da carne y procura beneficios financieros, es el culpable de la pandemia en curso (28). Cuando, por los propios excesos de empresarios insensatos, ese depravado modelo revienta, el desastre sanitario amenaza con afectarnos a todos.....

Ignacio Ramonet/Le Monde Diplomatique

sábado, abril 25, 2009

Por qué soy republicano


Por qué soy republicano.

Vicenç Navarro.

Público 23 de Abril de 2009

Como era predecible, mis críticas al rey y a la monarquía han creado gran revuelo dentro y fuera de las páginas de Público, lo cual me fuerza a responder por qué creo que sería mejor que en España tuviéramos una república en lugar de una monarquía.

Durante mi largo exilio he vivido en varios países, incluyendo una república, Estados Unidos. Y aun cuando he sido muy crítico en mis escritos con la democracia estadounidense, hay un aspecto de ella que valoro muy positivamente: la cultura republicana, en la que las distancias sociales entre el jefe del Estado y las clases populares son mucho más reducidas que en cualquier sistema monárquico. Tal cultura democrática transmite una sensación de que el poder deriva de la ciudadanía, puesto que, si a la población no le agrada el jefe del Estado, puede cambiarlo por otro. Es más, cualquier ciudadano puede aspirar a ser jefe del Estado. Esta distancia se reduce incluso más cuando este procede de las clases populares, que sienten al presidente como alguien suyo. Hemos visto este año la gran alegría entre las clases populares (y muy especialmente entre la población afroamericana) de aquel país al ser elegido uno de ellos (hijo de una madre pobre y de un padre africano de Kenia) presidente. La sensación de poder y complicidad con el jefe del Estado en estas situaciones es enorme. No es sólo la capacidad de elegir al jefe del Estado, sino también la percepción de que todos pueden serlo, lo que da gran poder a la ciudadanía.

Tal principio de responsabilidad democrática es negado en una monarquía. En esta, la distancia social es intrínseca en el sistema y aparece constantemente, como cuando el rey llama de tú a todos los ciudadanos, los cuales deben referirse a él de usted, todo ello envuelto en un ambiente jerárquico y cortesano que enfatiza esta distancia. Incluso el himno nacional es una marcha real frente a la cual los ciudadanos se yerguen respetuosamente en silencio. Se reproduce así una cultura de vasallaje a la cual algunas izquierdas no son inmunes. Véase el blindaje mediático de la figura del rey. Voces críticas apenas tienen cabida en los medios de información y persuasión del país.

A estas reservas a la monarquía añado otras que tienen que ver con los orígenes de la monarquía en España y su desarrollo durante la democracia. El monarca no sólo fue nombrado por el dictador, sino que fue parte de la nomenclatura de aquel Estado dictatorial dirigido por un general al cual nunca ha criticado. Antes al contrario, lo ha alabado incluso en tiempo de democracia. Así, el 18 de julio de 1978, la Casa del Rey publicó el siguiente texto: “Hoy se conmemora el aniversario del Alzamiento Nacional que dio a España la victoria contra el odio y la miseria, la victoria contra la anarquía, la victoria para llevar la paz y el bienestar a todos los españoles. Surgió el Ejército, escuela de virtudes nacionales, y a su cabeza el Generalísimo Franco, forjador de la gran obra de regeneración”. Tal supuesta regeneración condujo a 192.684 ejecuciones y asesinatos, incluyendo 30.000 personas que continúan desaparecidas y estableciendo una dictadura en gran parte responsable del enorme retraso económico y social de España. Cuando el dictador murió, España tenía el porcentaje más elevado de Europa de personas con escasa educación (84%).

La Casa Real es un círculo profundamente conservador, como lo atestiguan declaraciones de sus miembros, que incluyen desde las recientes declaraciones de la reina (definiendo a una de las dictaduras más represivas que han existido en Europa como una dictadura blanda), a las del jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campos, quien subrayó su coincidencia con Pío Moa en una entrevista a El Periódico (08-07-03) en su justificación del Golpe militar de 1936 y la dictadura que estableció. El mundo social del monarca, que es el jefe de los Ejércitos, es predominantemente el mundo empresarial y financiero. Es un error derivar de los abruptos anti-monarca del ultraderechista Losantos, concluir que las derechas han dejado de ser monárquicas. El eje central de las derechas lo constituye el Ejército, la Iglesia, la patronal y la banca, que apoyaron y continuarán apoyando a la monarquía porque les ofrece un orden constitucional que les favorece. Prueba de ello es la continua promoción de la monarquía y del rey en los medios de información que controlan o influencian, que son muchos.

Es el temor a los herederos de la dictadura, incluyendo a la monarquía, el que ha frenado la corrección de la Historia de nuestro país, incluyendo lo que fue la república, la dictadura y la transición, presentándose esta como resultado de la vocación democrática del monarca, ignorando el papel determinante que tuvieron las movilizaciones obreras que forzaron la apertura democrática que no existía en los proyectos originales aprobados por los Gobiernos monárquicos de aquel periodo. De ahí que haya definido esta tergiversada versión de la transición de la dictadura a la democracia como falsa, es decir, que no corresponde a la realidad.

No dije, sin embargo, –como se me acusa– que la transición era falsa, pues la democracia significó un importante cambio real y no falso. Lo que sí dije, y me reafirmo en ello, es que la transición fue inmodélica, pues la democracia, resultado de aquel proceso, dista mucho de ser ejemplar. Tampoco dije, como se me acusó, que el Estado español está controlado por las derechas. Dije que estas tienen mucha más influencia sobre tal Estado que las izquierdas, lo cual explica la continuación de la democracia incompleta, causa del bienestar insuficiente de nuestro pueblo. Indicar que la monarquía (junto con la Iglesia, el Ejército, la patronal y la banca) no tiene nada que ver con ello me parece que es desconocer la realidad que nos rodea.

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Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra.

viernes, abril 24, 2009

Los premios, estrategia de la monarquía para atraer a los artistas...


Al final, las gentes de la cultura y otras artes son la basura que el poder (monárquico, religioso, monetario) decide si aprovecha o no, recicla o no para la defensa de sus privilegios.


Son muy variadas las triquiñuelas y astucias, unas inventadas y otras asumidas por la Corona española, para integrar hábilmente a inconformistas, progresistas, izquierdistas, rojos declarados, e incluso algunos que presumen o presumieron de republicanos, y hacerles que pasen por la Zarzuela a rendir pleitesía a la familia monárquica. Entre los mecanismos específicos que utilizan, siempre con dinero del erario público, son los campeonatos como la copa del Rey en fútbol, vela, y tantos otros deportes que no me acuerdo.1 Sin embargo, los que más destacan para llevar a tan singulares personajes al redil monárquico son los diversos premios, como el premio Cervantes de las letras, los premios Príncipes de Asturias 2 de toda clase de actividades y concedidos a gente que ya ha ganado un montón de dinero en la vida, o la reciente instaurada Fundación Príncipe de Girona, patrocinado por la Cámara de Comercio de Girona, Caixa Girona, Fundación Gala Salvador Dalí y La Caixa: su ámbito de actuación será nacional y pretende convertirse en un "referente" en la educación y la formación de los jóvenes, a través de la concesión de becas, entre otros proyectos. 3 Pronostico que pronto veremos la creación del premio princesa Letizia, casi seguro en honor a su vieja profesión, para integrar a las gentes disidentes, si queda alguna, en los medios de comunicación.

Juan Marsé: de pijoaparte a pijoadentro

El jueves 23 de abril, como es tradición, Juan Marsé (JM) viajó a la localidad madrileña de Alcalá de Henares, ciudad natal de Miguel de Cervantes, para recibir de manos del rey Juan Carlos I la más preciada y apreciada distinción de las letras en lengua española: el premio Cervantes. JM, al que le gusta definirse como un escritor anómalo, a la vez que reivindica su condición de fronterizo, no dudó en abandonar por un instante su atención por los fracasados y acudir a la Zarzuela, donde el Rey le acarició los oídos diciéndole que le entusiasma su escritura intensamente realista. En su fuero interno, el Rey y la familia real ya podían poner en su colección de trofeos, la foto del pijo aparte convertido ya en pijo adentro.



El perfil de JM aparece, como ocurre con los pronósticos que se hacen con el tiempo, dudoso: lo mismo puede hacer sol que estar nublado, llover, nevar caer pedrisco, hacer frío o calor, escarcha. Hasta ahora JM daba la sensación de ser una personaje con relativa independencia de los poderes, y comprometido desde la escritura con los perdedores en la vida, con los marginados. Sin embargo, esta inmediata aceptación de la cena con la familia real hace pensar que el premio Cervantes le ha deslumbrado de tal manera que se ha olvidado de esa independencia que parecía practicar. JM sabe que el premio Cervantes no es un premio concedido por esos perdedores sobre los que escribe, ni tampoco por la gente corriente, instaurado desde el reconocimiento popular, como él se merece, sino que está creado por las instituciones que representan el poder oficial y oficioso. Los premios Cervantes están creados y concedidos por el Ministerio de Cultura. De paso, sirven para que la Casa Real vaya, como hemos comentado, integrando paulatinamente a aquellos intelectuales que podrían poner en cuestión los valores y el orden establecido de esta sociedad comandada por quienes les entregan el premio. Si el propio autor galardonado admite que el oficio del escritor ha de ser el de escribir desde el compromiso, y como hoy resaltaba B. Atxaga en el día de San Jordi (Barcelona) “fuera de los círculos de la Corte”, ¿con quién JM se ha comprometido, con la monarquía franquista que le invita a cenar, “con la que se ajustará la corbata y se pondrá chaqué” el día que vaya a recoger el premio de manos del monarca franquista”? Conocedor de la memoria histórica, sobre la que dice piensa disertar, JM sabe que el Rey formó parte del franquismo franquista y que, ahora, encarna el franquismo monárquico. Si como afirmó en el discurso de la entrega del premio “no hay literatura sin memoria [como tampoco] ‘hay que olvidar el pasado', lógicamente no se aviene con la naturaleza y la función de la escritura". Repito, JM hoy se olvidó de lo que la monarquía franquista representa para tanto republicano que reivindica y reclama la abdicación de la Corona. El Rey representa y forma parte de ese grupo de poderes que en el pasado y en la actualidad hace que “la memoria [siga siendo] sojuzgada, esquilmada y manipulada […] que el lenguaje oficial suplante al real y las palabras estén afectadas por el expolio y el descrédito, sometidas a la censura y al escarmiento”. Si JM piensa que ahora eso ha cambiado es porque él ha cambiado, porque él ahora recibe los parabienes de aquellos que en su día, y ahora, controlan la memoria y la vida. La mentalidad y los valores del pijoaparte ya están con los del redil de los pijoadentro.

JM no es un caso especial, sino que lo aprovecho para resaltar como la lisonja, la adulación, el incienso, el agasajo son los mecanismos habituales que utiliza la familia real (y los llamados poderes fácticos capitalistas) para ir incorporando a estos cultos sabidillos. Si el lector repasa la lista de los galardonados comprobará lo que digo; aunque muchos de ellos ya eran conservadores de toda la vida. JM habría podido recibir el premio Cervantes y rechazar la comida con la familia real, aunque la ceremonia de entrega estuviese presidida por el monarca. El acto tendría otra significación: es el Rey el que tiene que venir a entregarle el premio a un ciudadano con sus méritos literarios, que los tiene y los admiro, y no ir a esa cena de invitado en la que tiene que ir al palacio a compartir mesa y mantel con la familia de uno de los más poderosos que más detestan las sensibilidades republicanas que en este momento están floreciendo en el país. Al final, las gentes de la cultura y otras artes son la basura que el poder (monárquico, religioso, monetario) decide si aprovecha o no, recicla o no para la defensa de sus privilegios.

De poco vale decirle a la señora ministra de Cultura que, “con matices, el problema del cine español no es la piratería, sino la falta de talento. Guionista es el trabajo peor valorado y pagado”, si después, cuando el Gran Domador del Reino me convoca a cenar, me busco en el armario el mejor traje y me compro la corbata que hace juego con el color para no desentonar en la mesa del poder.

Pobres republicanos y republicanas, aquellos que tuvieron que cruzar la frontera huyendo de la barbarie capitalista franquista. Así les pagamos.

sábado, abril 04, 2009

El retraso social de España (Vicenç Navarro)

El retraso social de España

Vicenç Navarro

Blog de Vicenç Navarro 1 de Abril de 2009

Una de las características del estado del bienestar en España es su subdesarrollo. Según Eurostat, España en el año 2006 (el último año con datos comparables) era el país, después de Portugal, que tenía el gasto social por habitante más bajo de la Unión Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países de desarrollo económico semejante al nuestro. En aquel año, el PIB per capita de España había alcanzado ya a ser el 93% del promedio de la UE-15, y sin embargo, el gasto público social per capita era sólo el 70% del promedio de la UE-15.

¿A qué se debe este retraso social? Una de las mayores causas es el enorme subdesarrollo social que la España democrática heredó del sistema dictatorial anterior. Cuando el dictador murió, el gasto público social en España era sólo un 14% del PIB, muy inferior al promedio (22%) de los países que más tarde constituirían la UE-15. Ni que decir tiene que mucho se ha hecho durante los 32 años de democracia. Pero, el hecho es que en 2006, veintinueve años en democracia, continuábamos a la cola de la Europa (EU-15) Social. Y es probable que en 2009 continuemos a la cola y ello a pesar de los avances considerables que se han hecho durante el periodo 2004-2009.

De ahí que debamos considerar que existen otras causas, además de la insensibilidad social de la dictadura, que determinan el retraso social de España. Y una de ellas es el enorme poder que las fuerzas conservadoras (la Monarquía, la nomenclatura del estado franquista, el Ejército, la Iglesia, la Banca, la Patronal, y los medios Conservadores) tuvieron en el proceso (erróneamente definido como modélico) de Transición de la dictadura a la democracia, liderando aquel proceso y dominando la vida económica y política del periodo democrático. Las enormes movilizaciones populares en el periodo 1975-1978 (España fue el país con mayor número de huelgas en Europa durante aquellos años) fueron determinantes en forzar la terminación de la dictadura (el dictador murió en la cama, pero la dictadura murió en la calle), pero no fueron suficientemente fuertes para provocar una ruptura, cambiando las condiciones que permitieron la continuación del dominio político de aquel enorme bloque de poder. Y una de estas condiciones fue la Ley Electoral cuyos primeros borradores surgieron de la nomenclatura del estado dictatorial, y que tras ser modificado fue adoptado por el gobierno Suárez en 1978, dando gran dominio a las fuerzas conservadoras, discriminando a las zonas urbanas, a la clase trabajadora y a los partidos de izquierda (tal como autores de aquel proyecto como Herrero de Miñón y Calvo Sotelo reconocieron).

Una consecuencia de ello es que el sistema electoral español es uno de los menos proporcionales y menos representativos de los existentes. Ello explica que aún cuando en todas las elecciones legislativas al Parlamento Español (excepto en 1977, 1979 y 2000), el electorado español ha dado muchos más votos a los partidos de izquierdas que a los partidos de derechas, España no ha tenido un gobierno mayoritario de izquierdas (o apoyado por una mayoría de izquierdas) durante la mayor parte del periodo democrático. Sólo durante el periodo 1982-1993 ocurrió ello; en los otros periodos el partido mayoritario de las izquierdas, el PSOE, se alió con las derechas nacionalistas más que con los partidos a su izquierda, resultado en parte de la enorme discriminación que el sistema electoral ejerce hacia estos partidos, y también consecuencia de la enorme presión ejercida por aquel bloque de poder que lideró la Transición. Y es ahí donde hay que buscar las causas del subdesarrollo social de España. Es bien conocido que, en general, a mayor fuerza de las izquierdas, mayor desarrollo de los derechos sociales y laborales en un país, y de su estado del bienestar. El mejor indicador de ello es Suecia donde las izquierdas gobernaron por más tiempo desde la II Guerra Mundial. En aquel país, treinta y dos años (1945-1977) fueron un periodo suficiente para convertirse en el país con mayor sensibilidad social del mundo. No así en España. La debilidad de las izquierdas es causa de ello.

El bipartidismo refrendado en la ley electoral continuista del año 1985 ha favorecido al aparato del partido mayoritario dentro de las izquierdas, el PSOE, permitiéndole tener más escaños, pero ha dificultado la implementación de su programa, pues éste no se ha podido desarrollar en su totalidad por falta del apoyo parlamentario de las otras izquierdas, apoyo que podría haber tenido si hubiera existido en España un sistema auténticamente proporcional. Por cierto, tal falta de proporcionalidad aparece también en las CC.AA. como lo muestran las últimas elecciones gallegas, en las que los votos a los partidos de izquierda (PSOE, BNG y EU-IV) fueron 811.641, más que los votos a los partidos de derecha (PP y TEGA), que sumaron 808.153. A pesar de ello el PP ganó la mayoría de escaños, permitiéndole gobernar.

Pero queda por responder cómo es que este subdesarrollo del estado del bienestar no ha tenido mayor visibilidad política y mediática en España. La razón es que los establishments políticos y mediáticos, constituidos en su mayoría por individuos que pertenecen al 30% de la renta superior del país, no quedan afectados por las grandes insuficiencias de los servicios públicos del estado del bienestar. Envían sus hijos a las escuelas privadas concertadas (que tienen un gasto por alumno superior a las públicas) y cuando caen enfermos, van a la medicina privada (cuyo tiempo promedio de visita es de 18 minutos; el promedio en la pública es de 8 minutos), o reciben trato preferencial en la pública. De ahí que no sean plenamente conscientes del retraso social en España. Y su poder político y mediático es enorme. Y así estamos.

La crisis de la desvergüenza.

Colectivo Prometeo

La crisis de la desvergüenza.

Es difícil, dada la catarata de artículos que analizan la actual crisis, añadir algo original a lo ya escrito, por lo tanto podría ser más útil para el enfoque de nuestro colectivo esbozar algunas reflexiones capaces de responder a unos planteamientos apriorísticos que, disfrazados de novedosos, mantienen el erre que erre de los postulados neoliberales o incluso dar una nueva vuelta de tuerca en detrimento de los pocos derechos sociales que a duras penas aún se mantienen en pie.

En primer lugar, situemos en el centro del debate una idea motriz, ¿quién debe pagar la crisis? Analizando las distintas propuestas pretendidamente “de choque” que han puesto en marcha los gobiernos, nos encontramos con que al final subyace la respuesta de siempre: lo hará la clase trabajadora aunque ella no haya estado en la génesis del hundimiento ni tenga responsabilidad ni en su gestación ni en su desarrollo. Y por eso resulta llamativo que mientras se nos inunda con cifras astronómicas sobre el coste del rescate financiero que, sin discusión, debe asumir toda la sociedad, no se pone el mismo énfasis en valorar a quien está golpeando con más crudeza la situación, cuales son los sectores realmente castigados y si se ha establecido como actuación prioritaria mejorar las condiciones de estos grupos sociales. La respuesta está clara: No.

Desde primera hora se sigue el guión tradicional que el capitalismo pone en marcha para estos casos: asfixiarnos con números (porcentaje de parados, empresas cerradas, endeudamiento global, relación de éste y el PIB…) para que dejemos de ver tras las cifras a seres humanos golpeados por tragedias personales. Por lo tanto, un ejercicio mental -obligatorio y previo- es recuperar la capacidad de enfocar los puntos importantes y despreciar la anécdota, negándonos a ser partícipes del culebrón “los ricos también lloran”.

Sobre la mesa queda nuestra primera idea: la crisis no la deben pagar los de siempre. Tras ella, detallemos una retahíla de “noes”:

No a una salida que suponga la anulación de los ya menguados y raquíticos derechos laborales.

* No rotundo a quienes en el río revuelto del miedo a perder el puesto de trabajo vean su ganancia en los EREs abusivos, la situación laboral aún más precaria o el soñado –por la patronal- despido libre. * No a quienes con una mano piden la intervención estatal (ejemplo descarado y último sería la intervención de Francisco González, presidente del BBVA el pasado 23 de febrero en la Vª Conferencia Internacional del ABC ) y con la otra niegan cualquier derecho de decisión en asuntos económicos a ese mismo Estado. * No, con eco multiplicado de huelgas, a los intentos de la patronal para acabar con el derecho de los trabajadores a una necesaria y justa negociación colectiva. * No a un Gobierno, que se dice socialista y consiente a la banca privada usar los 50.000 millones € prestados para sanear sus propios problemas económicos y no exige que los fondos sean exclusivamente utilizados en préstamos a pymes y particulares.

Continuaríamos con un análisis de lo que esconde la propuesta “abaratar / rebajar” los costes de producción y “cargar el debe en los salarios” pidiendo “moderación y contención”; eso sí, siempre unida a la necesaria “flexibilidad en el empleo”.

Para rebatirla basta con acudir a los datos disponibles y una buena síntesis nos la proporciona Daniel Lacalle ( ver su artículo “ La crisis y los trabajadores “ en el número 253 de la revista “ El Viejo Topo” ): hace un mes – hoy las cifras deberían revisarse al alza – nuestro país superaba los 3 millones de parados, 5 millones de trabajadores tenían un contrato temporal, de los contratos creados como “indefinidos” 5 millones lo habían hecho recortando derechos, 2.5 millones de asalariados lo hacían a tiempo parcial, 1.5 millones estaban por debajo del salario mínimo interprofesional, seguramente más de 2.5 millones estén en la economía sumergida, 1.1 millones de parados no reciben prestación alguna… y para qué seguir.

Así que cuando nos demanden “precarizar coyunturalmente” podamos interrogarnos con un “¿ más aún?” a no ser que estemos ante una interpretación marxista vuelta al revés, en la que desde una etapa postindustrial, nos saltemos la etapa industrial -por cercanía cronológica- para llegar en unas décadas a un régimen económico feudal que abra las puertas a la servidumbre y nos permita alcanzar -tras una fase de esclavitud sin disimulos- una ansiada sociedad depredadora sólo un poco distinta de la actual.

A continuación recordemos lo obvio: este modelo, hoy denostado y hasta hace unos días ardientemente defendido no es flor de un día. A los españoles de a pie que en buen número experimentaron el vértigo ficticio del nuevo rico cabría subrayarles algunos elementos que siempre estuvieron ahí:

1º. En nuestro país aún en los momentos más álgidos del desarrollismo basado en el ladrillo, la tasa de paro siempre se ha situado muy por encima de la media europea y nunca, desde los años 70, ha bajado del 8% (sería justo añadir que esa cifra encendería los pilotos de alarma en la mayoría de países de la Unión Europea, Japón y Estados Unidos).

2º. El estallido de la burbuja inmobiliaria estaba implícito en las consecuencias que podían tener las distintas normativas legales sobre el suelo, cuyo paradigma lo representaría la “ley del Suelo de 1997” que en la práctica, emulando los letreros del “ todo a cien” que en la época florecieron, ponía en grandes rótulos “ Todo urbanizable” sin que fuesen demasiadas las voces que en aquel instante nos acompañaban en la discrepancia, cuando muchos Ayuntamientos miraban no a las consecuencias sino a la caja recaudadora, se podía alardear de estar en la política para forrarse sin que pasase nada, el pelotazo ( con el consiguiente enriquecimiento) súbito suponía ascenso y reconocimiento social y la estética neo-hortera del alardeo que sustituía la camisa de cuellos abiertos, el peine en el bolsillo trasero y la cadena de oro, por el cochazo, el chalet y el campo de golf, significaba ir a la moda.

3º. El crecimiento lo ha sostenido, secreto a voces, el déficit exterior dejando que el endeudamiento neto exterior supere el 70% del PIB.

4º. Hemos comprado como nación, sin leer las contraindicaciones, cualquier producto (el caso del referéndum sobre la mal llamada Constitución Europea sería ilustrativo) que llevase la etiqueta Europa. El diseño de una Unión Europea ideada por los poderes económicos siempre ha contado con el beneplácito de los Gobiernos de turno y la aquiescencia de las burocracias sindicales, aunque el acatamiento sin rechistar significase anular cualquier capacidad de maniobra en momentos de turbulencia.

5º. Cuando advertíamos el peligro de poner el lucro privado sin límites por encima de cualquier consideración social, se nos respondía con la “capacidad de autorregulación del mercado”, menospreciando que el afán de enriquecimiento es por naturaleza voraz e insolidario.

6º. Olvidando las enseñanzas prácticas de crisis bancarias anteriores ( finales de los 70, principios de los 80 ) saldadas con ayudas y saneamiento a cargo del contribuyente , la espiral de reconversiones y privatizaciones industriales coetáneas, se llevó por delante ( al alimón los gobiernos PSOE – PP ) una potente banca pública que hasta 1990 manejaba el 15% de los créditos- el 20% una década antes – y que fue agrupada en la corporación Argentaria para una mejor venta, prescindiendo además de la red constituida por una Caja Postal que llegaba al último rincón del país, entregando esta última al Deustche Bank.

Y por último, propongamos teniendo claro que cuando la derecha gobierna pone en práctica sus tesis amparándose en la legitimidad y la fuerza de sus votos. La izquierda si aspira al poder debe aplicar su programa (por desgracia sigue siendo necesario repetir tres veces el mantra “programa, programa, programa” para advertir que una izquierda nominal, sin alternativas propias es sólo humo) y no caer en la trampa de “imbuirse de responsabilidad” para terminar aplicando las ideas del capitalismo.

Para eso ya están ellos. Denunciemos el falso axioma del “yo gobierno para todos” introducido por la más estéril progresía que oculta el miedo a plantear otro camino por el miedo a enfrentarse a los poderes fácticos, comprándoles a sabiendas la última bala que el poder económico siempre guarda en la recámara: el chantaje de que cualquier planteamiento que menoscabe un ápice sus intereses traerá consecuencias desastrosas para todos.

Por ello, es necesario recuperar un discurso propio que subraye la necesidad de un sector público fuerte como pilar social y para ello debemos auspiciar:

a. Quitar la actual independencia del Banco Central Europeo. Las directrices económicas emanan de los poderes públicos refrendados por el voto popular.

b. Volver a poner en funcionamiento una Banca Pública que gestione y de créditos a particulares, Pymes, cooperativas…

c. Incentivar la economía mediante la inversión estatal directa con un programa de obras públicas que en sus bases (pliego de condiciones) prime no a las grandes constructoras que a la vez subcontratan hasta el infinito sino a las pequeñas empresas y cooperativas que incluyan entre su proyecto el mayor número de puestos de trabajo estable.

d. Se puede actuar en uno de los sectores que más está sufriendo la situación, la construcción mediante un programa que contemple la vuelta a las promociones de Vivienda Pública, la autoconstrucción o la rehabilitación de edificios.

e. Aplicación por ley de la Renta Básica o mínimo vital.

f. Desempolvar nuestra querida reivindicación de la reducción en la jornada laboral (35 horas), única posibilidad de hacer compatible la cacareada conciliación de vida laboral y familiar y siguiendo la línea del tercer punto de este apartado primar a las empresas que la apliquen.

g. Potenciar la inversión pública tanto en I+D (energías alternativas, nuevas tecnologías, medicina…), como en el desarrollo de infraestructuras y en servicios públicos (sanidad, educación, dependencia…).

h. Favorecer mediante la formación y el apoyo técnico y económico la creación de nuevas empresas (cooperativas, pymes…) que sirvan para crear empleo y dinamizar la economía productiva.

i. Crear una plataforma de izquierdas con partidos, sindicatos, organizaciones sociales…que defienda en la calle, en foros, en medios de comunicación, en programas electorales, un modelo avanzado de bienestar social y un cambio real de modelo económico que nos acerque al socialismo.

Por supuesto que la puesta en marcha de estas y otras muchas medidas posibles tiene un coste pero, ¿acaso la actual situación y el programa de ayuda a la Banca privada nos está saliendo gratis?